Terapia Cognitivo
Conductual (TCC)

La terapia cognitivo conductual se enfoca en la vinculación del pensamiento y la conducta.  Se combinan técnicas de reestructuración cognitiva, de entrenamiento en relajación y otras estrategias de afrontamiento y de exposición.

La TCC se enfoca en desafiar y cambiar distorsiones cognitivas inútiles (e.g., pensamientos, creencias y actitudes) y comportamientos, mejorar la regulación emocional y el desarrollo de estrategias de afrontamiento personales que se enfocan en resolver problemas actuales.

Así pues el paciente aprende y debe aplicar estas técnicas con un papel activo, integrando de una mejor manera lo practicado.

«Dímelo y lo olvidaré, muéstrame y lo recordaré, involúcrame y lo aprenderé.» Confucio

Diseno sin titulo

Técnicas de la TCC

Reestructuración Cognitiva: Esta técnica ayuda a identificar y desafiar pensamientos negativos o irracionales, promoviendo alternativas más realistas y equilibradas. Entrenamiento en Relajación: Incluye técnicas como la respiración profunda, relajación muscular progresiva y meditación para reducir la ansiedad y el estrés. Exposición: Consiste en confrontar gradualmente los temores o situaciones que provocan ansiedad en un entorno seguro, desensibilizando a la persona y reduciendo la respuesta de ansiedad con el tiempo.
Trastorno cognitivo conductal

Aplicaciones de la TCC

La TCC es adaptable y se puede realizar individualmente, en grupo, o mediante tecnologías como aplicaciones móviles y terapias en línea. Puede combinarse con otros tratamientos, como la medicación, para mejorar su eficacia. TCC para la Depresión: Se enfoca en modificar patrones de pensamiento negativos que causan desesperanza y desánimo, desarrollando habilidades de afrontamiento positivas para mejorar el estado de ánimo. TCC para la Ansiedad: Efectiva para tratar trastornos de ansiedad, ayuda a confrontar miedos gradualmente y a reducir comportamientos de evitación, enseñando técnicas de manejo del estrés para su uso diario.
TCC 2